Carmen Bohórquez
La fuerza de la Filosofía
Fernando Buen Abad Domínguez
Rebelión/Universidad de la Filosofía
Cientos de metas filosóficas (inimaginables para muchos) han sido alcanzadas
por Carmen Bohórquez con el aliento de la situación revolucionaria floreciente
en Venezuela. Ha logrado, por ejemplo, poner en pié por más de una década, Foros
de Filosofía Internacionales que encuentran a pensadores de todo el mundo
debatiendo (y aprendiendo) en las plazas públicas, las ideas revolucionarias
del pueblo Venezolano. Es gestora de esa experiencia única que ha logrado
desplegar durante un día, y en todo el país, la discusión de temas filosóficos
para la acción inmediata.
Carmen Bohórquez ha logrado amasar prestigio intelectual planetario
para el “Premio Libertador al Pensamiento Crítico” y ha conseguido ser ella
misma el “alma Mater” de la “Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos
Sociales en Defensa de la Humanidad” bajo la inspiración y mandato de los
comandantes Fidel Castro y Hugo Chávez más el apoyo de cientos de mujeres y
hombres expertos en las más diversas tareas de la ciencia, de las artes y de la
política. Y eso no es todo.
Carmen es autora de uno de los estudios más sobresalientes sobre
Francisco de Miranda y, con su empeño y compromiso, ha sido artífice de actos
político-académicos en Venezuela -y en el mundo- para destacar el papel de
Miranda en los procesos de independencia de la Patria Grande y en el valor de
su vigencia. Carmen ha sido partícipe central, también, de la iniciativa
presidencial que consiguió identificar al rostro del Libertador Simón Bolívar,
basado en los adelantos científicos más notables y en la voluntad semiótica más
soberana de Hugo Chávez.
Carmen ha escrito y publicado cuanto ensayo y cuanta declaración han
sido necesarios para estimular el conocimiento de la Historia y el conocimiento
de la Filosofía indispensables en la profundización de la Revolución Socialista
de Venezuela y en su victoria definitiva. No es una académica “neutra”, no es
una funcionaria decorativa, no es una intelectual “contemplativa”. Carmen
Bohórquez es una inspiración y es un ejemplo de ética, de claridad y de
trabajo. Lo saben bien quienes han colaborado con ella, sus estudiantes y sus
amigos. No sobra recordar cómo ha sabido sumar los talentos de cientos de
personas que son y han sido colaboradores suyos.
A Carmen Bohórquez le profesan respeto de camaradas líderes, políticos
y científicos de todo el mundo, de muchos frentes y ámbitos no sólo por su
inteligencia deslumbrante sino, también, por su calidad humana forjada en la
militancia y en la fidelidad revolucionaria más probada y más promisoria. No
tiene Carmen una mirada complaciente ni obsecuencias de ocasión. Es un
torbellino crítico al que nada ni nadie se le escapa, jamás, y suele ser expresión
de sus afectos el regalo fraterno de su crítica honda y serena. Eso deben
recordarlo siempre sus amigos y los no tanto. En su cuerpo pequeño y en su paso
pausado sólo habitan fortalezas de gigantes. Nadie se engañe.
Sólo así es posible la obra que Carmen Bohórquez ha desarrollado para
la “Batalla de las Ideas” que es la praxis misma y en donde ella es un
comandante fundamental y extraordinario. La mesura de sus palabras y la
suavidad de sus exposiciones no es más que notificación de fuerzas en lucha que
forjan el temple de una mujer entregada a transformarse, ella misma, con el
vértigo de los cambios revolucionarios. Le duelen los tropiezos y le duelen los
errores, le duelen los olvidos y le duelen las postergaciones… es así de tiempo
completo y es de ese calibre su compromiso de lucha. Habrá que buscar mucho,
realmente mucho, para encontrar una mujer que hubiere sido capaz de hacer todo
lo que Carmen Bohórquez ha conquistado en el intenso período revolucionario del
que ha sido forjadora y producto.
Habrá que buscar mucho para encontrar un caso similar, en cantidad y en
calidad, que sin ego y sin manipulación, con afecto y con solidaridad rigurosa
convocara a cientos de filósofos, artistas y lideres sociales del mundo para
hacerlos entender a Venezuela y convencerlos de imbricarse -como aprendices del
pensamiento y de la lucha revolucionaria de su pueblo- en la tarea de pensar y
hacer juntos. Habrá que buscar mucho para encontrar un caso similar capaz de
realizar la logística descomunal que implica movilizar a un país entero en la acción
de filosofar todos al calor de las agendas socialistas de la Revolución Bonita.
Habrá que buscar mucho para encontrar un caso similar empeñado sistemáticamente
en estimular y premiar el pensamiento crítico de sus pares, hacerlos sentir
importantes para la humanidad y trataros como, seguro en no pocos casos, jamás
los han tratado en sus propios países. De esa estatura humana y militante es
Carmen Bohórquez. No hay que olvidarlo. Eso se debe a la interpretación
objetiva que Carmen hizo del mandato recogido de Simón Bolívar y de Francisco
de Miranda y se debe también a la asimilación que hizo del mandato de Fidel y
de Chávez para consolidar herramientas de conciencia capaces de demostrar la
anchura intelectual de los revolucionarios y la profundidad ontológica de su
ser socialista. La cosa es que Carmen Bohórquez es de esa estirpe.
Esto no es una “apología”. Difícilmente se puede sintetizar lo que en
la práctica abarca tantos frentes y tantos logros. Esto no es una “apología”,
no es un halago, se trata de hacer visible la fuerza y la lucha, la seriedad y
la sistematicidad que suelen ser escasas en muchos frentes. No es una “apología”
y eso permite ahogar en su saliva los cuchicheos de los aviesos y las detracciones
de no pocos parásitos. Para decirlo suavemente. No es una “apología” porque
Carmen Bohórquez no la necesita ni la aceptaría.
Todo el trabajo realizado por Carmen Bohórquez implica frentes donde la
Revolución tiene abiertas “de par en par” las puertas, por ejemplo, de la
investigación histórica y filosófica. Está sobre la mesa la agenda completa de
la “Batalla de las Ideas” donde el pensamiento revolucionario tiene mucho por
producir y divulgar, en lo mediato y en lo inmediato. La agenda de Paz y de
Justicia para los pueblos, la revolución económica que ha de poner las riquezas
en manos de quienes la producen, la superación definitiva del capitalismo, el
estudio y actualización de la Historia que nos alimenta futuro y, en suma, todos
los temas y las acciones necesarias para salvar a la humanidad de los horrores
del capitalismo con la fuerza del socialismo… todas están y han estado en la
obra y en la lucha de Carmen Bohórquez. En los hechos.

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