Comités de Ética para evaluar la Ética
Aberraciones (no pocas) de la “Reforma Educativa” en México
Fernando Buen Abad Domínguez
Rebelión/Universidad de la Filosofía
Todo anda mal con el gobierno neoliberal que tiene secuestrado el poder
en México. Aconsejaban los más sabios
-y los más viejos- evitar ser “juez y parte” a la hora de evaluar cualquier
cosa. Recomendaban tomar posición clara en defensa de los pueblos y no mentir ¡jamás!.
Enseñaban que es obligación, de quienes tienen responsabilidades públicas, subordinarse
al interés de los pueblos y comportarse con nitidez Ética, coherencia de
intereses y transparencia de bolsillos. Sin abusos, sin mentiras, sin
bravuconadas. La “Reforma Educativa” y sus vendedores
hacen todo lo contrario.
Además del carácter inconsulto, insuficiente y tendencioso de la “Reforma
Educativa” de Peña Nieto, tenemos una lista larga de barbaridades
procedimentales y Éticas que han producido efectos muy dañinos a la Historia,
nada sencilla, de la Educación Pública en México. Es el sello del
neoliberalismo que pudre y carcome todo a fuerza de infectar la realidad con su
lógica de mercado y su servilismo al peor de todos los intereses que es el
interés burgués por mantener a los pueblos ignorantes, acomplejados, humillados
y resignados.
Un estrago Ético terrible, producido desde los cenáculos de esas
“autoridades”, radica en mentir con premeditación, alevosía y ventaja. A
mansalva se llena la boca el gobierno mexicano cuando hay que idealizar y hacer
retórica sobre “la importancia crucial de la educación como motor básico del
desarrollo”. Bla, bla, bla. Enciende las turbinas de la mentira oficial y
ensordece a las audiencias con demagogia retacada con clichés y con poses de
oradores épicos. Bla, bla, bla… “mienten a sabiendas” porque su idea de “educación
para el desarrollo” no explica qué educación, cuál desarrollo ni para beneficio
de quién.
Mienten -y lo saben- porque esconden bajo la manga su silogismo traidor:
dicen que la Educación es un “gran valor humanístico e histórico” pero a punta
de eufemismos deslizan el anhelo orgásmico neoliberal radicado en privatizarlo
todo… especialmente la educación. Se les nota a leguas, no somos tontos. Mientras
tanto acusan de ineficiencia y holganza al eslabón más débil que son los
profesores y las profesoras. Ética de mercenarios. Mientras tanto organizan
congresos, coloquios bla, bla, bla.
Mienten cuando dicen que quieren “diálogo” con la sociedad y con los
docentes pero sólo quieren darse tiempo hasta que sus campañas mediáticas
logren hacer efecto para linchar, por
la TELE burguesa, a los líderes sociales y a las causas que defienden. Mienten
con el rostro endurecido entre sonrisas de mercadeo, mienten con perfumes caros
y con corbatas de seda, con camisas de moda y con movimientos ensayados y sutiles
de la cabeza y de las manos. Mienten orgánicamente, estructuralmente. Ese es un
crimen de lesa humanidad y un quebrantamiento Ético para los pueblos que
contemplan al poder hundido en estercoleros de mentiras rentables. Reina la
impudicia y la impunidad. Muy mal ejemplo.
Esa “Reforma Educativa” del neoliberalismo salvaje, está plagada no
sólo con atrocidades propias de la estulticia y de la mala voluntad del “poder
ejecutivo”, atrocidades contra el trabajo de los docentes, atrocidades
pedagógicas y didácticas, atrocidades administrativas y atrocidades políticas…
está plagada de ausencias y omisiones de consulta popular, de faltantes de sustento
científico, de abandono a la coherencia histórica y del muy poco respeto al
pueblo mexicano y a su historia pasada, presente y futura. Todo es cosa de leer
la “Reforma” con mirada crítica, leer sin perder de vista lo que han hecho realmente
los gobiernos PRIAN en todos los años sufridos por el país bajo, leer con mucho
compromiso por la emancipación del pueblo mexicano y leer con buena memoria.[1]
En las páginas del documento de “Reforma” ni una sola mención al
capitalismo. Nada sobre el desastre humanitario, cultural, ecológico y
educativo causado por un sistema fabricante de muerte y miseria. Nada sobre un
sistema económico que es el peor ejemplo para la humanidad. Nada sobre cómo
educar y educarnos para hacer surgir una especia humana emancipada. Ni una sola
palabra sobre, por ejemplo, recoger las tradiciones educativas de los pueblos
originarios, sistematizarlas y aprovecharlas en un país con herencia de
culturas y civilizaciones extraordinarias, pirámides, lenguas distintas y
millones de indígenas.[2]
Nada sobre la prioridad en Educación -de valor crítico- y la inversión
del, por ejemplo, 10% del Producto Interno Bruto necesario para salir de las fanfarronerías.
“Según el ranking en inversión e
incentivo a la educación realizado por el Banco Mundial (BM) en el período
2009-2013, Cuba, Bolivia y Venezuela figuran entre los 10 países del mundo que
más invierten en educación… El estudio, comprendido en el período 2009 y 2013,
ubica a Cuba como el número uno a nivel mundial que destina un gran porcentaje
de su PIB en educación, cuya cifra fue de 13.1 en 2009 y 12.8 en 2010… En el
resto de América Latina, Costa Rica y Argentina también destacan con 6.3 por
ciento del PIB cada uno, seguidos por Jamaica 6.1, Brasil 5.8, Uruguay 5.3,
México 5.2, Paraguay 4.8 y Chile 4.5.”[3]
Mucho manoseo de conceptos como “calidad”, “evaluación” con tufo de
lógica mercantil y policiaca donde el profesor es una especie de operario que, cuanto más calificado esté,
más se lo vigile, y más dócil sea más ganancias dará a los que privaticen (lo
disfracen como lo disfracen) una de las actividades estrategias más importantes
para todo país. Ni una referencia al carácter protagónico del docente que
construye la Historia de país haciendo con el saber una lucha emancipadora en
serio. “Reforma” de reformistas y avalancha ideológica empeñada en borrar
categorías fundamentales en materia de Independencia y Revolución tal como
están marcadas a fuego en la Historia de México. No pasarán
Deberíamos contar con
muchos comités populares de Ética dispuestos a interpelar la Ética burguesa del
gobierno que opera contra los intereses del pueblo mexicano. Comités de lucha
crítica para reprobar al reformismo y probar que esa “Reforma” es un quebranto
Ético muy grave (también) y que eso es un asunto de importancia suprema.
Y (digámoslo nuevamente) Ética aquí significa lo que Adolfo Sánchez
Vázquez[4]
definió y propuso como una ciencia social de la conducta humana, ciencia que
debe servir a la clase trabajadora para orientar sus luchas y defenderse de los
anti-valores burgueses y la palabrería de sus leguleyos. Ciencia que plantea
miradas críticas, que detecta amenazas contra la humanidad y que define límites
históricos para que no reine el “todo vale” posmoderno ni reine la dictadura de
mercado. Ética de los pueblos para la Educación concensuada socialmente, para la
producción y distribución social del conocimiento, que son necesarios para
desarrollar pensamiento y acción transformadores y para formar revolucionarios
de las ideas y de las luchas en la praxis (como Zapata, Villa, Morelos…) Ética
para Educar seres humanos solidarios dispuestos a combatir juntos toda
calamidad, toda opresión y toda ignorancia funcional a los opresores. Ética,
pues, revolucionaria. Lo que debe ser.
[2] De acuerdo con la Comisión
Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, México cuenta actualmente
con 68 pueblos indígenas, que representan cerca de 11 millones 132 mil 562
habitantes. http://revoluciontrespuntocero.com/cuantos-y-cuales-pueblos-indigenas-hay-en-mexico-interactivo/

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